¿Por qué Finlandia tiene el mejor sistema educativo del mundo?

Extracto:
La educación se basa en la confianza, la transparencia, el respeto y en enseñar a pensar en vez de memorizar.
Está claro que la educación es mucho más que una colección de conocimientos. Pero lo que no era tan obvio hasta ahora era que un sistema educativo eficaz se sustenta en la confianza. En Finlandia, la comunidad confía en los colegios, la población confía en los profesores y los maestros confían en los alumnos.
Los profesores en Finlandia son muy respetados y, según un experto entrevistado en el documental, “gozan de una gran reputación”. Para llegar a ser docente es necesario cursar tres años de licenciatura y dos años de máster. El acceso requiere una nota elevada y una prueba de selección. En el último año, por ejemplo, de 1.600 solicitudes destinadas a cursar los estudios para formar parte del profesorado solo pasaron las pruebas el 10%.


¿Por qué las escuelas asiáticas son mejores?


Extracto:
Estudio que analiza los sistemas educativos asiáticos, que ocupan cuatro de los primeros cinco puestos de la clasificación de 2009 (la última disponible); en Europa, solo Finlandia mantiene el paso con Oriente, con un meritorio tercer puesto.
Pues bien, ¿cuál es el secreto? Corea, por ejemplo, gasta menos que la media de la OCDE en sus alumnos y, sin embargo, sus resultados son excelentes.
El primero es el acento en la formación de los profesores y los incentivos para contratar a los mejores. Esto es así hasta el punto de que en Singapur los docentes son considerados funcionarios desde el primer año de formación y cobran en consonancia con dicha responsabilidad.
El segundo es la supervisión. En Shanghai, por ejemplo, cada nuevo profesor cuenta con dos tutores, docentes también, que presencian y evalúan regularmente sus clases, y le indican cómo tratar de mejorar.
El tercero son los incentivos a la investigación de los docentes acerca de nuevas y más efectivas técnicas pedagógicas.

El que los profesores encuentren tiempo para mejorar y evaluarse depende, por supuesto, del número de horas lectivas. A ojos de
los autores del informe, los sistemas asiáticos han comprendido la necesidad de encontrar un compromiso y han optado por clases mucho más grandes, pero menos horas lectivas.
Así, un profesor de Shanghai enseña en aulas de 40 alumnos, aunque sólo 12 horas a la semana. En cambio, los cursos de un
profesor estadounidense tienen unos 23 niños, pero debe dar 30 horas de clase a la semana.
El éxito de estos cuatro sistemas educativos asiáticos se ha conseguido, además, combinando este rendimiento espectacular con
unos niveles de equidad muy superiores a los de la mayoría de los países occidentales. En comparación con la mayoría
de países de la OCDE, un niño pobre tiene menos posibilidades de quedarse atrás o abandonar la escuela en estos sistemas,
se lee en el informe.
Por otro lado, la diferencia entre los mejores y los peores estudiantes son más pequeñas que en Europa o Estados Unidos.


Crisis educativa
La sociedad avanza por un camino mientras que la escuela permanece anclada en el mismo esquema del pasado: aprendizajes memorísticos, lecciones magistrales, transmisión de conocimientos conceptuales y teóricos. ¿Qué dice la ciencia al respecto? ¿Cuáles son las nuevas teorías educativas?